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Cómo se corrige Matemáticas II en la PAU de Castilla-La Mancha
El resultado solo no puntúa: cada paso tiene su nota. Así reparten los puntos los criterios oficiales de corrección de Matemáticas II de la UCLM.
Cuando se habla de cómo se corrige Matemáticas II en la PAU de Castilla-La Mancha, casi siempre sale la misma frase: «se valora el procedimiento». Es verdad, pero dicho así no ayuda mucho a estudiar. Lo útil es ver cuánto vale cada paso en un ejercicio real, y eso la UCLM lo publica: después de cada convocatoria cuelga las soluciones con sus criterios de corrección, apartado por apartado.
Aquí va lo que dicen las normas generales y, sobre todo, lo que se ve en los criterios de los exámenes de 2026.
Lo que dice la norma
La información oficial de la materia para el curso 2025-2026 fija cinco criterios generales de calificación. El que más importa cabe en una línea: nunca se calificará un ejercicio atendiendo exclusivamente al resultado final.
En la valoración de cada ejercicio se tienen en cuenta:
- el planteamiento, el desarrollo y los razonamientos empleados;
- la claridad de la exposición, las explicaciones y la presentación;
- la interpretación de los resultados, sobre todo en los problemas con contexto;
- los errores conceptuales y los errores de operación;
- la corrección y la precisión de los gráficos.
Hasta aquí, lo esperable. Lo interesante viene al mirar un examen corregido.
Cada paso tiene su precio
En la pregunta 1 del examen de junio de 2026, de probabilidad, cada apartado valía 1 punto y los criterios lo repartían así: plantear la expresión de la probabilidad, 0,25; desarrollarla correctamente, 0,25; sustituir los valores, 0,25; obtener la solución, 0,25.
Léelo otra vez: el número final era una cuarta parte del apartado. Tres cuartas partes se las llevaba lo que estaba escrito antes.
En la pregunta 2, de análisis, pasaba lo mismo con otro reparto. Para estudiar el crecimiento de una función y encontrar su máximo: calcular la derivada, 0,25; encontrar dónde se anula, 0,25; encontrar y justificar los intervalos de crecimiento, 0,50; determinar el día del máximo, 0,25. Y en el apartado siguiente, calcular un límite valía 0,5 e interpretar qué significa en el contexto del problema, 0,25.
Dos consecuencias prácticas:
- Un ejercicio que no sabes acabar vale la pena empezarlo. El planteamiento puntúa aunque no llegues al final.
- Interpretar no es adorno. Cuando el enunciado tiene contexto (beneficios, días, alertas de una nave), la frase que traduce el número al problema tiene puntos asignados.
Un error no arrastra al resto
Otra idea que tranquiliza, y que está escrita en los criterios: un error en un apartado no te hunde los siguientes si lo que haces después es correcto y coherente con lo que te salió.
En la pregunta de álgebra de julio de 2026 había que estudiar el rango de una matriz con parámetro y, después, decir para qué valores tenía inversa. La nota de los criterios dice que, si se obtuvieron valores erróneos en el primer apartado, el segundo se califica positivamente siempre que el procedimiento sea correcto y coherente con esos valores. En junio de 2025, en una discusión de sistemas, lo decían todavía más claro: si se equivoca al calcular el determinante, no tenerlo en cuenta y valorar el resto.
Traducido: cuando algo te sale raro, no borres ni te bloquees. Sigue razonando con lo que tienes. Esos puntos siguen en juego.
El punto del rigor
Hay un descuento aparte, por falta de rigor matemático: hasta 0,25 puntos por bloque, con un máximo de 1 punto en toda la prueba. Las instrucciones del examen de junio de 2026 decían qué preguntas formaban cada bloque: análisis (preguntas 2 y 5), probabilidad (1), álgebra (3) y geometría (4).
Rigor, en la práctica, es escribir lo que se hace y por qué: qué propiedad usas, qué condición compruebas antes de dividir o de invertir una matriz, qué casos del parámetro quedan por mirar. Es la diferencia entre una hoja de cuentas y una solución que otra persona puede seguir.
Dos reglas del examen que se olvidan
Si haces las dos opciones, solo cuenta la primera. En las preguntas 4 y 5 se elige una opción de dos. Las instrucciones de 2026 lo dicen tal cual: si se resuelven las dos, se corrige solo la primera que aparezca resuelta. Hacer las dos «por si acaso» no suma; como mucho, te quita tiempo.
Si usas la calculadora en un paso, dilo. Se permiten las calculadoras de tipo 1 y 2 (científicas, sin pantalla gráfica). Las de tipo 2 calculan determinantes e inversas y resuelven sistemas compatibles determinados de hasta cuatro ecuaciones; lo que no pueden hacer es calcular rangos ni resolver sistemas indeterminados, y las que sí lo hacen están prohibidas. Salvo que el enunciado lo impida, si un paso intermedio sale de la calculadora hay que indicarlo en el examen.
Qué hacer con todo esto
- Practica escribiendo la solución entera, no mirando soluciones. Como se puntúa lo escrito, la única práctica que entrena lo que se corrige es la de papel y bolígrafo. Es la base de cómo trabajamos en el curso: lo contamos en nuestra metodología.
- Corrígete con los criterios. Cuando termines un ejercicio de examen, repásalo con el reparto de puntos de la UCLM delante: verás enseguida dónde se escapan las décimas.
- Cierra cada apartado con una frase. «La matriz tiene inversa si y » o «el beneficio máximo se alcanza el segundo día». Es lo primero que busca quien corrige.
Si todavía no tienes clara la estructura del examen —cuántas preguntas, cuáles se eligen, cuánto vale cada bloque—, está en el examen de Matemáticas II de la PAU en Castilla-La Mancha.
Fuentes. Universidad de Castilla-La Mancha, Coordinación de la PAU: Información de la materia Matemáticas II, curso 2025-2026 (criterios generales de calificación, apartado IV, y calculadoras permitidas, apartado VI). UCLM, Soluciones y criterios de corrección de Matemáticas II, PAU 2025-2026, convocatorias ordinaria (junio) y extraordinaria (julio), y PAU 2024-2025, convocatoria ordinaria (junio). La información de la materia del curso 2026-2027 no estaba publicada en la fecha de consulta. Consultado el 27 de septiembre de 2026.